Cómo cuidar orquídeas: Cuidados y Consejos

En Naturkenva contamos con una amplia trayectoria de más de 20 años en el sector, lo que nos convierte en auténticos especialistas en la venta de flores a domicilio. Dentro de nuestra gran variedad de ramos también podrás comprar orquídeas online para que el regalo se adapte a la persona a la que vas a enviárselo o para disfrutar de una orquídea en tu hogar. Además, empaquetamos tu orquídea de tal forma que llegará sana y salva a su destino en un breve espacio de tiempo. ¡Enviamos tus orquídeas de forma gratuita en la fecha que tú elijas!

La orquídea es una flor preciosa ideal para regalar, pero ¿sabes cómo cuidar orquídeas de la forma apropiada? A continuación, queremos explicarte algunos pasos que deberás tener en cuenta para mantener a tu orquídea sana y reluciente.

Cuidados de la orquídea 

Una vez que te hayas decidido por comprar una orquídea, ya sea para ti o para regalar, es muy importante conservar tu planta con los cuidados adecuados. ¿Qué pasos hay que seguir? Continúa leyendo y podrás aprender todo lo que necesitas sobre los cuidados de la orquídea

Colócala en una maceta transparente

Una de las primeras decisiones que debes tomar es el lugar donde vas a colocarla. Y no estamos hablando de la ubicación dentro de la casa (tema que trataremos más adelante), sino del recipiente que va a contenerla. Para ello es esencial que tengas en cuenta una cosa: la maceta debe ser transparente

Esto se debe, principalmente, a dos motivos. El primero es que podrás controlar de una forma más accesible el estado general de salud de la planta: que no exista un exceso de raíces, que ninguna plaga las azote o que no se haya quedado demasiada agua estancada. La segunda razón es que de esta forma la luz del sol podrá llegar a las raíces de forma más eficiente, porque las orquídeas hacen parte de la fotosíntesis por las raíces.

Elige un buen lugar para colocar la orquídea

Una buena ubicación resultará fundamental para que el estado de tu planta sea el adecuado, ya que unas condiciones ambientales idóneas favorecerán su buena conservación. Por ejemplo, las orquídeas necesitan una gran cantidad de luz, pero no una exposición directa al sol. Por lo tanto, una estancia bien iluminada donde la luz no incida directamente en la planta será el mejor lugar para tu orquídea. 

Una ventilación adecuada también favorecerá un correcto mantenimiento, pero tendrás que vigilar que las corrientes no sean excesivas, ya que la orquídea podría perder sus flores. Así mismo, es recomendable que nunca alcance temperaturas extremas y que esté colocada en un ambiente con algo de humedad (en torno al 35 o 40%).

Utiliza corteza de pino como sustrato 

Para recrear el ambiente original de las orquídeas, que proceden de zonas tropicales, siempre deberá ir plantada con un sustrato de corteza de pino. La corteza retiene menos el agua, lo que impide que se produzcan excesos de humedad y se pudran las raíces. Además, al ser un entorno menos compacto y con más espacio que una maceta con tierra, las raíces pueden desarrollarse adecuadamente.

¿Cómo se debe regar una orquídea? 

Tal y como te comentábamos con anterioridad, las orquídeas tienen un origen tropical. Esto quiere decir que necesitan una humedad bastante elevada, pero debes ser consciente del peligro que suponen tanto el exceso como la escasez de agua. 

En su ambiente natural, las orquídeas obtienen la humedad directamente del exterior, ya que las raíces suelen estar al aire libre. Para recrear esta situación, nuestra recomendación es que sumerjas tu orquídea de forma que el agua pueda llegar a cualquier parte de las raíces. ¿Cómo se hace? Vamos a verlo:

En primer lugar, la frecuencia debería ser de una vez por semana o cuando las raíces estén grisáceas. Según la estación y el estado de la planta. Por ejemplo, si está seca, podrías regarla en más ocasiones, pero, en principio, debería ser suficiente con una vez cada siete días. Si ves las raíces de un color verde intenso, eso significa que ya tiene suficiente agua y deberás esperar algunos días más para regarla.

Una vez que hayas sumergido tu planta hasta cubrir adecuadamente todas las raíces, es muy importante que no te olvides de drenar el exceso de agua. Las raíces no deben quedar sumergidas una vez ha terminado el proceso de regado, por lo que debes retirar el agua que pudiese quedar en la maceta. ¿Por qué has de hacerlo? Porque un exceso de agua podría provocar que se pudran las raíces y que tu orquídea sufra un daño irreparable. 

¿Cómo controlar el exceso de agua en el proceso? 

Hay varias circunstancias que debes tener en cuenta para poder controlar con mayor eficacia el agua que recibe tu orquídea. Por ejemplo, la composición del sustrato es una variable que influirá notablemente, ya que su capacidad de retención de líquidos puede cambiar de forma considerable según los elementos de los que esté compuesto. De esta forma, un sustrato compuesto por musgo irá de maravilla si tu orquídea necesita más humedad, mientras que, si necesita muy poca, deberías utilizar corteza de pino. 

También es necesario tener en cuenta la hora del día a la que riegas tus plantas. ¿Por qué? Muy sencillo: si riegas tu orquídea por la mañana, el posible exceso de humedad podrá evaporarse a lo largo del día, ya que las temperaturas suelen ser más altas. Sin embargo, si riegas por la noche, que por lógica contará con temperaturas más frescas, la humedad permanecerá durante más tiempo en el sustrato, lo que podría perjudicar gravemente a la planta. El exceso de agua puede convertirse en un enemigo mortal para tu orquídea. 

Por otro lado, queremos darte un último consejo para que puedas controlar la humedad que permanece en la planta después de que la hayas regado. Sería beneficioso para tu orquídea que utilizases un papel absorbente para retirar los excesos de agua que puedan quedar entre las hojas y el tallo, puesto que podrían provocar la aparición de hongos u otro tipo de enfermedades.

¿Cómo puedes conseguir que tu orquídea florezca de nuevo?

Antes de explicarte cómo puedes conseguir que tu orquídea florezca de nuevo, queremos recalcar que, para que tu orquídea crezca sana y fuerte, debes realizar una poda adecuada una vez que las flores hayan caído. Las ramas secas solo servirán para restar energía a la planta, por lo que tienes que recortarlas para evitar esta situación. 

Esta poda, que tendrás que realizar por encima de la primera yema, es indispensable para que la orquídea pueda florecer de nuevo. Procura no excederte con el corte, ya que este tipo de operación debe realizarse en su justa medida para obtener el efecto deseado. 

Pero ¿puede suceder que tu orquídea no florezca de nuevo? Así es, y puede deberse a diversos factores que deberás tener en cuenta. 


 

¿Por qué mi orquídea no florece?

En primer lugar, la época de la floración es el período del año en el que la orquídea necesita una mayor cantidad de abono. Por lo tanto, debes proporcionárselo de la forma adecuada: en intervalos de diez o doce días. De esta forma, garantizarás el suficiente aporte energético que la planta necesita para poder florecer. Puedes comprar un abono líquido específico para orquídeas.

Otra circunstancia que debes tener en cuenta es la cantidad de luz que recibe la planta. Si tu orquídea no consigue obtener luz suficiente (siempre de forma indirecta), no podrá florecer. Por lo tanto, debes procurar que la reciba. 

De la misma forma, debes controlar que la orquídea no sufra cambios de temperatura demasiado bruscos. Lo mejor que puedes hacer es mantenerla a una temperatura más o menos constante, pero que sea más alta por el día y un poco más baja por la noche.  

Cómo tratar una orquídea según la época del año

Al igual que nos ocurre a las personas, las necesidades de las plantas no son las mismas en el invierno que en el verano. Por supuesto, las orquídeas no son una excepción, por lo que tendrás que adaptar tus cuidados a la etapa del año en la que te encuentres. Recuerda que puedes conocer nuestras variedades en la web. 

Cuidados de la orquídea en primavera

Las estaciones más cálidas, como la primavera y el verano, exigirán una serie de cuidados específicos para que tu orquídea se mantenga en las mejores condiciones. 

El más evidente es la frecuencia con la que debes regarla, ya que unas temperaturas más elevadas exigirán una mayor cantidad de agua. De esta forma, es recomendable que la riegues cada 4 o 5 días y, a ser posible, con agua que no posea un contenido en minerales demasiado elevado.

Además, tendrás que seguir vigilando que no se produzcan encharcamientos en la maceta. Como vas a regar con mayor asiduidad, el control debe hacerse con mayor intensidad. Que la tierra o el sustrato que hayas elegido esté siempre húmedo, pero sin llegar a acumular agua. 

Siguiendo con la lógica, los meses de primavera y verano van a ser los más calurosos del año. Como la temperatura exterior va a ser bastante elevada, lo mejor es que coloques tu orquídea en una habitación fresca, ya que el exceso de calor no es recomendable. ¡La planta no debería exponerse a temperaturas superiores a los 30 grados centígrados!

Así mismo, además de intentar minimizar los efectos de las condiciones climáticas de estas estaciones, sería una buena idea que utilizaras fertilizantes específicos para orquídeas, ya que les ayudarán a superar las adversidades que se les puedan presentar. 

Cuidados de la orquídea en invierno

Al igual que ocurre con la primavera y el verano, las condiciones climáticas del otoño y el invierno tienen sus peculiaridades, y están marcadas por el descenso de las temperaturas, algo que será fundamental tener en consideración para proporcionar el cuidado adecuado a tus orquídeas. 

Como decíamos, este descenso de las temperaturas será el principal enemigo de tu orquídea, ya que cuando se colocan por debajo de los 10 grados centígrados la salud de la planta se verá gravemente resentida. Por lo tanto, será imperativo que la mantengas siempre en el interior y lejos del alcance de cualquier corriente de aire (sobre todo si es fría, ya que sería muy perjudicial para el estado de las hojas).

Pero las temperaturas no son lo único que desciende en invierno: las horas de luz también se reducen considerablemente. A estas alturas, ya sabrás que la luz es fundamental para el crecimiento y buen estado de conservación de una orquídea. Por lo tanto, tendrás que moverla por el interior de tu casa buscando las estancias que más luz reciban en cada momento del día.

Por último, y derivado precisamente de esas temperaturas más frías que hay en la estación invernal, será más difícil que los excesos de agua derivados del riego desaparezcan por sí mismos. Por lo tanto, deberás cuidar especialmente la cantidad de líquido presente en la maceta y en las diversas partes de la planta, intentando que el riego sea siempre en horario de mañana y en una cantidad menor que durante los meses más cálidos.

¿Cuándo se debe trasplantar una orquídea? ¡Cuida tus orquídeas a domicilio!

Cuidar orquídeas no siempre resulta sencillo, por lo que hay que procurarles todas las atenciones pertinentes. Una de ellas es su trasplante, que, de forma recomendada, ha de hacerse cada dos años. Si puede ser en primavera, mucho mejor, ya que es la época del año ideal para hacerlo. 

Orquídeas a domicilio Naturkenva

Para lograrlo de la forma adecuada, tendrás que esperar a que los nuevos tallos aparezcan. Después, limpia con cuidado el antiguo sustrato y rejuvenece las raíces eliminando las que estén secas. Por último, coloca la orquídea en la nueva maceta dejando espacio para los nuevos brotes y reparte de forma adecuada el nuevo sustrato entre sus raíces. ¡Y no te olvides de regar!

Las flores a domicilio son una opción inmejorable para hacer un regalo o para disfrutar de un ramo de flores en la calidez de tu hogar. O, si lo prefieres, las orquídeas a domicilio serán la opción adecuada para ti ahora que ya sabes todo lo que hay tener en cuenta para proporcionarles los cuidados adecuados. En Naturkenva somos especialistas en ramos de flores y te proporcionaremos dos tallos de orquídeas de excepcional calidad. ¡Cuidar orquídeas será mucho más fácil si eres capaz de seguir nuestros consejos!